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El Museo de Arte de Denver, un sinfín de líneas y diagonales angulosas

Esta extensión del Museo de Arte de Denver, terminada en 2006, es obra del arquitecto Daniel Libeskind (con la colaboración de la firma Davis Partnership Architects y la constructora M.A. Mortenson Company), consiste en una serie de rectángulos entrelazados, formas geométricas agresivas, puras e irregulares, de vidrio y titanio.

Su función es ampliar el museo ya existente, un edificio de siete niveles, que fue diseñado por el arquitecto Gio Ponti. El nuevo edificio se sitúa directamente al sur de las dos torres del edificio original, y adyacente a la biblioteca pública de Denver. Un volumen en voladizo atraviesa la calle hasta ligarse a la estructura del edificio de Gio Ponti por medio de un puente de acero y cristal.

El proyecto no está diseñado como un solo edificio, sino como parte de una composición de los espacios públicos, monumentos y pasarelas de la ciudad, así el diálogo entre la audaz construcción y el romanticismo del paisaje crean un lugar único.

La estructura del edificio es de acero y hormigón. El revestimiento exterior es de titanio y granito.

El rasgo más sorprendente del museo es la forma triangular de una esquina que se dispara hacia afuera de la calle.

Otras partes del edificio se despliegan hacia afuera, hacia la plaza, en parte cubriendo la entrada. Pero la lo destacable del exterior es cómo cambia su aspecto cuando se mira en diferentes direcciones, pues fragmentos con forma de  pico van sobresaliendo; mientras que desde otro ángulo, la estructura parece estática.

La nueva estructura sirve de entrada principal a todo el complejo expositivo y se caracterizará por el hall de acceso que conduce a los demás nuevos espacios, como la cafetería, un auditorio para 280 personas, librería y otras tiendas.

El hall tiene una altura de cuatro niveles. Sus paredes son inclinadas y una escalera en espiral sigue el movimiento de los muros, a través de la cual se accede a las galerías de exposición. A medida que se asciende, la escalera se estrecha. Los tragaluces dejan pasar la luz, dando amplitud al lugar. Los planos interceptados y las geometrías complejas producen esos espacios peculiares característicos de un ático.

Esta extensión del museo ha permitido la creación de estos tres espacios: la Gallagher Family Gallery en el primer piso destinada a exhibiciones temporales, la Anschutz Gallery del segundo piso para colecciones de arte moderno contemporáneo y la Martin & McCormick Gallery, también en el segundo nivel donde se presenta arte nativo americano contemporáneo.

La nueva edificación contiene una colección de arte moderno y contemporáneo, la colección de arquitectura y diseño y arte oceánico.

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  1. Maria J Reply
    Hay museos, como éste, que son una obra de arte en sí mismos.

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